La conciliación puede ordenar compromisos entre las partes
Las partes pueden identificar la discrepancia, aceptar una propuesta técnica determinada y asumir obligaciones para entregar documentos, comparecer ante notaría, suscribir una escritura o atender observaciones. El conciliador facilita el acuerdo, pero no determina el área real ni resuelve una controversia sobre propiedad.
El acta debe señalar la partida, los datos actuales, la propuesta, el plano y la memoria descriptiva a los que se refiere. Una cláusula genérica como “regularizar el inmueble” no permite conocer con precisión qué debe hacer cada persona.
- Predio, partida y titulares correctamente identificados.
- Área, linderos y medidas actuales y propuestos.
- Plano y memoria descriptiva individualizados por fecha y autor.
- Actos, responsables, documentos y plazos de formalización.